FLAMENCO GARCÍA LORCA

F.G.L.: Flamenco García Lorca es un proyecto que explora las relaciones entre la obra de Federico García Lorca y el campo de sentido que llamamos flamenco a través de exposiciones, acciones performativas, encuentros, conciertos, publicaciones y seminarios, en estrecha colaboración con la red de instituciones que configuran el tejido cultural de ciudad en sentido amplio.

Más que plantear una relación temática o ilustrativa entre Lorca y el flamenco, se concibe el flamenco como clave hermenéutica para entender a Lorca, y a Lorca como una figura que reconfigura el campo cultural flamenco. Desde el Concurso de Cante Jondo de 1922 hasta su dramaturgia tardía o sus recitales poéticos, la intervención de Lorca ha sido decisiva para el modo en que hoy pensamos y sentimos el flamenco. A la vez, su pasión —en el sentido literal de pathos— por este arte popular y subalterno ofrece una vía de acceso a los afectos políticos, de clase, de género y raza que atraviesan su obra.

Comisariado por Pedro G. Romero para la Fundación Federico García Lorca y producido y coordinado por BNV Producciones, el proyecto se desarrolla entre 2024 y 2027 en la ciudad de Granada, teniendo como sede principal el Centro Federico García Lorca y desplegándose en diferentes espacios alrededor de la ciudad a través del trabajo conjunto de instituciones como el Museo de Bellas Artes de Granada, el Hospital Real y el Centro de Extensión Universitaria la Madraza de la Universidad de Granada, el Palacio de los Condes de Gabia o el Centro José Guerrero.

F.G.L.: Flamenco García Lorca está concebido también como un gran archivo en construcción. A través de un programa editorial cuidado —folletos, pliegos, hojas volanderas, catálogos, publicaciones críticas— se irá sedimentando una memoria pública de todo el proceso. Este archivo tendrá un soporte físico y digital permanente en el Centro Federico García Lorca, y dialogará con los materiales históricos del poeta y con los nuevos gestos generados por las acciones del proyecto.

La dimensión gráfica y de diseño tiene aquí un papel fundamental. Inspirado por las prácticas editoriales del propio Lorca (revista Gallo, La Barraca, ilustraciones, portadas), F.G.L. despliega un universo visual que remite tanto a las tradiciones del cante impreso —pliegos, panfletos, aucas— como a las poéticas contemporáneas del archivo. Este trabajo gráfico se realiza en colaboración con el diseñador Filiep Tacq, responsable de articular el concepto de “convoluto” como núcleo editorial del proyecto.

La hipótesis central no se limita a rastrear influencias, homenajes o coincidencias entre Lorca y el flamenco. Tampoco se propone una simple lectura temática, ilustrativa o documental. La propuesta es más radical: asumir el flamenco como método de lectura de Lorca, como clave hermenéutica capaz de reorganizar los sentidos de su obra. Y viceversa: entender cómo la producción lorquiana —poética, musical, performativa, gráfica, oral— ha reconfigurado de forma decisiva el campo flamenco, sus lenguajes, su sensibilidad, su politización. Desde el Concurso de Cante Jondo de 1922 hasta La casa de Bernarda Alba, pasando por los dibujos, las letras populares, las músicas, los poemas, las colaboraciones con artistas flamencos, su obra entera puede leerse como un acto de reformulación poética, estética y política del flamenco.
Este cruce de líneas —de ida y vuelta, de Lorca sobre el flamenco y del flamenco sobre Lorca— permite volver sobre preguntas fundamentales: ¿qué significa que el “duende” surja como categoría estética en el contexto de la lectura de Poeta en Nueva York? ¿Cómo leer a Lorca como autor político si no se atienden los afectos de clase, género y raza implicados en su pasión por el flamenco? ¿Cómo entender las imágenes gitanas en su obra más allá del pintoresquismo, sin analizar su funcionamiento dentro de la máquina flamenca? Estas y otras interrogaciones abren el proyecto a un campo de análisis donde la experiencia estética se entrelaza con la crítica cultural, con la política del cuerpo, la memoria oral y los regímenes de transmisión no normativos.

La exposición no es, por tanto, mera espectacularización. Es una forma de pensamiento: un sistema para hacer visible lo invisible, para relacionar lo disociado, para activar capas de conocimiento histórico, simbólico y sensible que sobreviven en las prácticas flamencas y lorquianas. Por ello, F.G.L. se concibe como un ensamblaje de saberes: archivo en movimiento, constelación poética, topología crítica. Cada exposición, acción, encuentro o publicación se sitúa dentro de una gramática expandida del archivo, en la que los materiales —textuales, sonoros, visuales, performativos— no documentan un pasado clausurado, sino que reactivan sentidos en conflicto, persistencias y fracturas que todavía operan en el presente.

Más aún, F.G.L. propone una crítica a las dicotomías convencionales —vanguardia/popular, culto/minoritario, masculino/femenino, centro/periferia— que han condicionado tanto la recepción de Lorca como la historiografía del flamenco. Frente a la simplificación que opone un Lorca populista a un Lorca vanguardista, el proyecto sostiene que esa separación es retórica. Desde el flamenco, lo popular aparece como un campo experimental; y desde Lorca, la vanguardia es también una forma de minoría. Así, F.G.L. desmonta los marcos de lectura heredados, proponiendo un modelo de pensamiento situado, poroso y en tensión.

En suma, F.G.L.: Flamenco García Lorca no solo traza una cartografía de vínculos históricos entre dos campos. Es también una apuesta crítica por producir conocimiento desde la práctica artística, por visibilizar formas de saber no académicas, y por imaginar dispositivos curatoriales capaces de alojar lo inestable, lo múltiple, lo no representado. En este sentido, se inscribe en una genealogía de proyectos que entienden la exposición como forma de ensayo, la performance como forma de archivo, y el archivo como campo de afectos compartidos. En el encuentro entre Lorca y el flamenco, el proyecto encuentra no un objeto cerrado, sino una máquina poética en continua activación.

Estas exposiciones se nutren de obras procedentes de instituciones estatales e internacionales (MNCARS, MACBA, MNAC, IVAM, Pompidou, Fundación Miró, Museo Picasso, Filmotecas estatales y europeas, entre otras), así como de archivos históricos, objetos escénicos, piezas de diseño, publicaciones, fotografías, materiales documentales y artísticos de múltiples épocas. El conjunto ofrece una lectura coral sobre la persistente interacción entre flamenco y poesía, cuerpo y política, tradición y experimentación.