SOBRE

BNV Producciones es una oficina de producción de arte y pensamiento fundada en 1988 por Miguel Benlloch y Joaquín Vázquez, a quienes se incorporó en 1992 Alicia Pinteño, con sede inicial en Granada y posteriormente en Sevilla. Desde su creación hasta la actualidad, BNV se ha dedicado a la producción cultural, la creación artística, el activismo cultural y el pensamiento crítico. Su trabajo ha dado lugar a numerosos proyectos, seminarios, exposiciones, películas y programas públicos, como El sueño imperativo (1991), Plus Ultra (1992), el programa UNIA arteypensamiento (2001-2015) o la plataforma independiente de estudios flamencos modernos y contemporáneos (2012-actualidad). 

Sus integrantes comprenden la necesidad de entender la producción como un aparato crítico indisociable del hacer artístico. La idea expuesta en el conocido texto de Walter Benjamin El autor como productor, en el que se pregunta sobre en qué forma el autor se relaciona con los medios de producción en los que se inscribe su hacer, guía el compromiso de BNV con una práctica artística que busca desafiar las estructuras institucionales y los discursos hegemónicos. Desde sus inicios, su interés no ha sido tanto el de crear contenidos políticos sino hacerlo de un modo político.

A lo largo de los años, BNV ha buscado generar espacios de reflexión crítica dentro de contextos institucionales. Por ello, no solo produce contenido artístico, sino que también incide en la forma en que las instituciones culturales deben repensar sus modos de hacer, abogando por una coherencia política que trascienda la lógica espectacularizante del capitalismo tardío. Su posicionamiento se articula en torno a la creación de «situaciones y excepciones», entendidas como intervenciones que logren producir fisuras, que permitan la emergencia de discursos críticos.

BNV concibe el arte contemporáneo como un espacio donde la producción cultural se convierte en una herramienta para disputar significados y reconfigurar las relaciones entre arte, política y sociedad.

Historia

La fundación de BNV surge en un contexto de transición política y social en el Estado español, con los fundadores activos en movimientos antifranquistas, en defensa de los derechos LGTBIQ+ y antiOTAN. Inicialmente, la organización se centró en publicaciones culturales como la revista La fábrica del sur, dirigida por Mariano Maresca, antes de consolidarse como una productora de arte y pensamiento y expandir sus actividades al ámbito de las artes contemporáneas y la producción cultural.
Entre sus primeros proyectos destacados figura El sueño imperativo, una exposición presentada en el Círculo de Bellas Artes de Madrid en 1991, comisariada por Mar Villaespesa, curadora que desde entonces ha seguido acompañando a BNV en gran parte de sus proyectos. Entre los restos del naufragio de la militancia política con El Sueño Imperativo BNv empieza a reconocer unas prácticas “que tocaban la vida, que cambiaban nuestra subjetividad, que nos distanciaba de un comunismo sin individuos” según describió Miguel Benlloch. BNV comienza a indagar y a saber qué había debajo del trabajo del arte, algo que empiezan a sentir como constituyente y que desde entonces han ido intentando comprender y ampliar su sentido.

En 1992, en el marco de la Expo de Sevilla, BNV produjo Plus Ultra, un emcargo del Pabellón de Andalucía que se abordó  desde una perspectiva que apuntaba a la reflexión más que a la celebración y que se desarrolló íntegramente fuera de la Isla de la Cartuja, espacio dedicado a conmemorar el Descubrimiento. 

Han pasado más de 30 años desde aquellas dos primeras exposiciones que vale la pena citar porque quizá constituyeron los dos primeros ensayos –si se atiende a la pòlisemia del término-, que marcaron una trayectoria afectiva, estética y poética caracterizada por la comprensión de que, por una parte,  el reto que debe plantearse a la hora de abordar una políticas culturales progresistas consiste en la mayoría de los casos en forzar las estructuras institucionales,  sus jerarquías y sus funciones, de forma que se pueda favorecer un nuevo reparto de lo sensible. Por otra, si la opción por la que se opta es por el trabajo con, entre y en algunos caso contra la institución pública y cultural, este trabajo debe realizarse desviadamente  porque sólo la insubordinación que evita la literalidad del mensaje y la duplicación del discurso político, permite una relación práctica entre arte y política.

Miembros actuales:

Enrique Fuenteblanca es escritor, artista/curador y productor de arte y pensamiento. Es autor de diversos poemarios y frecuentemente escribe textos dramatúrgicos para danza contemporánea y flamenco con artistas como Rocío Molina. Ha trabajado como curador en las exposiciones Miguel Benlloch. Bajar la voz, para el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo y Theater Picasso, junto con Wu Tsang y que se presentará en Tate Modern de Londres, habiendo presentado su trabajo en otros contextos hasta el momento como la Bienal de danza de Venecia, el Museo Reina Sofía de Madrid o De Balie/Hartwig Art Foundation. Desde 2020, forma parte de la plataforma independiente de estudios flamencos modernos y contemporáneos (pie.fmc) y de BNV Producciones.

Cristina Hergueta es una productora de cine y arte especializada en obras de carácter autoral que desbordan los límites en cuanto a género, temática y disciplinas artísticas. Sus películas han sido seleccionadas en festivales de todo el mundo como la Quincena de Realizadores de Cannes, el Festival de San Sebastián, CPH:DOX o Visions du Réel, sus producciones en el ámbito del arte en museos como el MACBA o el CAAC (Centro Andaluz de Arte Contemporáneo), y ha comisariado y moderado coloquios entre artistas nacional e internacionalmente. Es comisaria poética para el proyecto Esto no es una poesía.

Felisa Romero trabaja en la intersección entre lo social, la cultura y la administración pública desde 1991. Tiene experiencia como administradora, gestora y coordinadora de eventos entre la institución pública y la empresa privada en la arquitectura, la producción y gestión de eventos culturales y cinematográficos, habiendo realizado gran parte de su trabajo en BNV Producciones.

Joaquín Vázquez en las décadas de 1970 y 1980 milita en el Movimiento Comunista e impulsa la creación del Frente de Liberación Homosexual de Andalucía (FLHA) y los movimientos antiOTAN. Desde su origen en 1988, es miembro fundador junto a Miguel Benlloch de BNV producciones. De 2001 a 2015 coordina y produce el programa UNIA arteypensamiento de la Universidad Internacional de Andalucía. En 2006, participa en la formación de la Plataforma de Reflexión sobre Políticas Culturales (PRPC), Sevilla. Desde BNV producciones, ha organizado, coordinado o producido exposiciones, proyectos, publicaciones, programas de cine y vídeo como El sueño imperativo; Plus Ultra; 100%; Almadraba; Vagamundo. Reflexiones sobre el exilio; El fantasma y el esqueleto; …De rasgos árabes; Desacuerdo. Sobre arte, política y esfera pública en el Estado español; Arquitectura lenguajes Fílmicos; Tratado de Paz, Aplicación Murillo o Miguel Benlloch. Cuerpo conjugado, entre muchos otros.